Florida | Agencias
La costa del golfo de Florida se preparaba este martes para el impacto de los vientos del huracán Milton y de la marejada ciclónica prevista, que podrían causar más devastación en zonas que aún se recuperan de la causada por Helene hace 12 días y por el caos sembrado por Ian hace dos años.
Casi toda la costa oeste de Florida estaba en alerta por huracán a primera hora del martes, mientras el meteoro y sus vientos de 250 kilómetros por hora avanzaban hacia el estado a 14 km/h sobre las cálidas aguas del golfo de México. El huracán más potente registrado nunca en el Atlántico es Allen, que en 1980 alcanzó los 306 kilómetros por hora a su paso por el Caribe y el golfo, antes de golpear Texas y México.
Milton perdió fuerza a primera hora del martes y se quedó en un huracán de categoría 4, pero según los meteorólogos seguía suponiendo «una amenaza extremadamente grave para Florida». El meteoro se había intensificado rápidamente el lunes, convirtiéndose en un huracán de categoría 5 a medio día con vientos máximos sostenidos de 285 km/hora.
Su vórtice podría tocar tierra el miércoles en la zona de Tampa Bay, que no recibe el impacto directo de un huracán de gran potencia desde hace más de un siglo. Los científicos esperan que el sistema se debilite ligeramente antes de su llegada, aunque podría mantener la categoría de huracán mientras avanza por el centro de Florida hacia el océano Atlántico. Según la previsión, esquivaría otros estados azotados por Helene, que causó al menos 230 muertes en su camino desde Florida hasta los Apalaches.
La zona de Tampa Bay sigue recuperándose del paso de Helene y de su potente marejada: un muro de agua de hasta 2,4 metros de alto que se creó cuando su vórtice estaba aún a 160 kilómetros de la costa. Doce personas fallecieron allí y los peores daños se registraron en la cadena de islas entre St. Petersburg y Clearwater.



