Página 12
La Casa Rosada vuelve a enfrentar en la Cámara de Diputados la rebelión de los Gobernadores por el reparto de recursos económicos que no distribuye a las provincias. Tras los emplazamientos que el conglomerado opositor consiguió por amplia mayoría en el recinto la semana pasada, arranca el debate para tratar los proyectos impulsados por todos los mandatarios provinciales que ya tienen media sanción del Senado.
Este miércoles al mediodía habrá una reunión de la comisión de Presupuesto para tratar el reparto equitativo e inmediato de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
Y por la tarde, el plenario de las comisiones de Presupuesto y de Energía y Combustibles debatirá la distribución del Impuesto a los Combustibles de acuerdo a la Ley de Coparticipación Federal.
Con el respaldo de los mandatarios provinciales, la oposición tiene los votos suficientes en ambas comisiones para emitir dictamines favorables y convocar a una sesión para convertir ambas iniciativas en leyes.
En ese marco, Javier Milei convocó a contrarreloj a una reunión en Olivos con su tropa de legisladores libertarios y aliados para evaluar los pasos a seguir, ante la eventualidad de que haya un nuevo avance contra los últimos vetos presidenciales.
Pronósticos
Los números vuelven a ser adversos para el Gobierno en la Cámara baja. En la Comisión de Presupuesto, el conglomerado opositor está cerca de cosechar 30 firmas entre los 49 miembros que la integran. En el plenario conjunto con Energía, el número trepa a unas 50 firmas sobre 84, suficientes para imponer los dictámenes y dejar las leyes listas para la sesión prevista, en principio, para el 20 de agosto. Ese día, la oposición también buscaría rechazar los vetos presidenciales a leyes de jubilaciones, moratoria previsional, emergencia en discapacidad y en Bahía Blanca.
Si hoy los pronósticos se concretan, el variopinto abanico opositor le asestaría un duro golpe a Milei. No solo porque los opositores tienen los votos para imponerse en el recinto sino porque le recortarían al Gobierno parte de los recursos que utiliza discrecionalmente en las negociaciones para doblegar las voluntades de gobernadores.
El rechazo presidencial de las leyes, tampoco parece una buena opción para el Gobierno porque enfrentaría a todo el bloque provincial que ya anticipó su resistencia a los posibles vetos y en vísperas de la campaña electoral para las legislativas de octubre.



