La Paz, 13 de septiembre (El Nuevo Cambio).- Los mensajes del ex asesor personal de Rodrigo Paz, el argentino Fernando Cerimedo revelan una serie de expresiones de violencia contra el exministro de la Presidencia, José Luis Lupo, a quien habría amenazado con ahorcarlo.
De acuerdo a informes de prensa en las redes, los mensajes privados de Cerimedo revelan agresiones verbales contra Isabel Araníbar y expresiones de violencia explícita dirigidas al entonces ministro José Luis Lupo.
Los registros de mensajería privada, a los que se ha tenido acceso en el marco de una investigación sobre las dinámicas internas del poder gubernamental, ha puesto al descubierto el clima de alta hostilidad y las severas fricciones entre el asesor externo Fernando Cerimedo y las máximas autoridades del Ministerio de la Presidencia.
Los documentos filtrados evidencian no solo un trato denigratorio hacia el personal de confianza de la cartera, sino también expresiones de violencia verbal orientadas a las cabezas de la gestión pública.
Los chats analizados demuestran que Cerimedo tenía un profundo descontento con la conducción de la jefatura de Gabinete del ministerio, ocupada por Isabel Araníbar, según también lo ratificó Nadia Beller.
De acuerdo al informe, el consultor político arremetió en términos despectivos contra la funcionaria, refiriéndose a ella explícitamente con el calificativo de «yegua», un agravio que expone el tenso entorno laboral.
El aspecto más crítico de las filtraciones radica en el nivel de beligerancia dirigido hacia el entonces ministro de la Presidencia, José Luis Lupo.
En uno de los fragmentos más explícitos del intercambio en los chats, el malestar del asesor escaló al extremo de proferir una amenaza directa de agresión física, manifestando de forma literal su intención de «ahorcarlo», extremo que fue ratificado por Nadia Beller, víctima y principal denunciante del ahora imputado argentino.
Pese a que Rodrigo Paz intentó desmarcarse de la figura de Fernando Cerimedo tras destaparse el escándalo, las pruebas y testimonios internos demuestran y apuntan a que su influencia era de «primera línea».



