Página 12
La ola de ultraderecha alcanza a Chile. José Antonio Kast, fundador del Partido Republicano que en su juventud hiciera campaña por el dictador Augusto Pinochet, asume este miércoles 11 de marzo como presidente de la República.
El cambio de mando se llevará a cabo en el Congreso Nacional, ubicado en Valparaíso; se trata de un acto protocolar donde el mandatario electo recibirá la banda presidencial de manos de su par en ejercicio Gabriel Boric.
Kast asume el gobierno a casi tres meses de conocerse los resultados del balotaje, donde el republicano se impuso con el 58% de los votos ante el 41% de la candidata oficialista Jeannette Jara.
Así se pone fin a un periodo de transición que no estuvo exento de rispideces: desde el allí tradicional primer llamado telefónico, pasando por intensas reuniones bilaterales, hasta llegar a la ruptura de las comunicaciones a partir de la discusión por el cable submarino entre Chile y China.
En las últimas horas, sin embargo, tanto Boric como Kast dieron por cerrado el conflicto, por lo que la ceremonia debería desarrollarse con normalidad.
El equipo polémico
En el Congreso también se tomará juramento a quienes asumen como ministros. Entre los nombres controversiales destacan el de Judith Marín, ministra de la Mujer y Equidad de Género, militante provida y exintegrante del grupo evangélico Águilas de Jesús, y el de Jorge Quiroz, ministro de Hacienda, quien asesoró a las empresas involucradas en los casos de colusión de farmacias, asfalto, navieras y productos avícolas.
Dos abogados que defendieron al dictador Pinochet, Fernando Barros y Fernando Rabat, jurarán respectivamente como ministros de Defensa y de Derechos Humanos. Quince de los veinticuatro ministros son independientes (sin militancia partidaria formal) y solo dos de ellos pertenecen al propio Partido Republicano.
Boric deja el gobierno, según CADEM, con un 37% de aprobación. Durante su mandato se aprobó la reducción de la jornada laboral de 45 a 40 horas semanales, el aumento del sueldo mínimo de 392 a 606 dólares y la garantía de gratuidad total en la red de salud pública para los afiliados al Fondo Nacional de Salud.



