Río de Janeiro | Agencias
Los ministros de Finanzas del G20 concluyeron su reunión en Río de Janeiro con la aprobación de tres documentos en los que destacaron las propuestas brasileñas para que se cree un impuesto a los ultrarricos y se conforme una Alianza Global de Combate a la Pobreza y el Hambre.
Los dos asuntos prioritarios para Brasil, que ejerce este año la presidencia temporal del foro que reúne a las mayores economías del mundo, fueron citados en diferentes apartes de dos de los documentos, afirmó el ministro brasileño de Hacienda, Fernando Haddad, en la rueda de prensa que concedió al final de la cita, informó la agencia de noticias Efe.
El ministro calificó estas menciones como “victorias importantes” ya que, desde hacía dos años y medio, con el comienzo de la guerra en Ucrania a inicios de 2022, los ministros de Finanzas del G20 no emitían ninguna declaración consensuada ni comunicado conjunto.
Las diferencias
En Río, en cambio, fue aprobado el comunicado final de la reunión ministerial, en el que quedaron plasmadas las diferentes preocupaciones de los miembros del foro, y una declaración sobre cooperación en materia de tributación, que incluyó la propuesta brasileña para que se cree un impuesto universal sobre la riqueza de los ultrarricos.
La aprobación de los documentos solo fue posible gracia a que Brasil, como presidente temporal del foro, publicó un tercer comunicado en que especificó las divergencias de los miembros del grupo en asuntos geopolíticos, especialmente en torno a las guerras en Ucrania y Gaza.
Impuesto a los ultrarricos
En cuanto al endoso del G20 al impuesto a los ultrarricos, Haddad afirmó que se trata de algo histórico y de una “victoria moral” de Brasil.
“El solo hecho de que esta propuesta conste en la declaración es algo que pocos imaginaban posible. Hoy consta en un documento oficial de las veinte naciones más ricas del mundo. Del punto de vista moral es importante que estas naciones reconozcan que tenemos un problema cuando los pobres pagan más impuestos que los ricos”, dijo.
Según un estudio encomendado por Brasil, si los cerca de 3.300 multimillonarios del mundo pagaran el equivalente al 2 % de sus riquezas en impuestos sería posible recaudar anualmente entre 200.000 y 250.000 millones de dólares para financiar proyectos de combate a la pobreza, el hambre y los cambios climáticos.
“Tras ser incluida en una declaración del G20, el asunto deja de ser de interés de Brasil y pasa a ser de todo el grupo. Conversaremos con la próxima presidencia del foro para que mantenga en compromiso en la pauta”, dijo.
Haddad afirmó igualmente que Brasil inició paralelamente conversaciones con un grupo de trabajo de la ONU sobre tributación justa y con los miembros de la OCDE sobre posibles formas de implementación del impuesto.
Los países del G20 se comprometieron a cooperar para evitar que los ultrarricos evadan sus obligaciones fiscales en el documento aprobado este viernes por los ministros de Finanzas del foro y que cita la propuesta de Brasil para que se cree un impuesto universal sobre la riqueza de estas personas.
“Con pleno respeto a la soberanía fiscal, buscaremos cooperar para garantizar que las personas con un patrimonio neto ultra alto paguen impuestos de manera efectiva”, asegura la declaración aprobada por los ministros de las veinte mayores economías del mundo.
La llamada “Declaración Ministerial del G20 sobre Cooperación Tributaria Internacional”, considerada como histórica por Brasil, destaca la necesidad de combatir la evasión fiscal de los más ricos y menciona los estudios encomendados por el foro sobre la adopción de un impuesto universal sobre la riqueza de los multimillonarios.



