Telesur
El Juzgado Federal en lo Civil y Comercial N° 5 de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo del juez Patricio Maraniello, emitió una medida cautelar que ordena la censura de audios atribuidos a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, grabados en la Casa de Gobierno.
La resolución prohíbe su publicación en cualquier medio de comunicación, redes sociales o plataformas digitales, y el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) notificará a los medios esta disposición.
Lo anterior, responde a una denuncia del Gobierno argentino que califica la difusión de los audios como una supuesta “operación de inteligencia ilegal” destinada a desestabilizar al país en vísperas de las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires.
La demanda fue presentada por el abogado Fernando Soto, del Ministerio de Seguridad Nacional, y recayó en el Juzgado Federal N° 12, subrogado por Julián Ercolini, con intervención del fiscal Carlos Stornelli.
Los audios incriminantes
Las grabaciones atribuidas al exfuncionario de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, apuntan contra la secretaria de la Presidencia por su rol en la gestión; las críticas también alcanzan a otras figuras del entorno presidencial.
En los primeros audios, a Spagnuolo se le adjudicó hablar de una trama de presuntas coimas pedidas a proveedores de la ANDIS y repartidas por uno de ellos: la droguería Suizo Argentina, que fue allanada como el exfuncionario. En estos testimonios, se le adjudica el cobro de “un 3% para Karina”, un sobreprecio que de confirmarse, habría implicado un desvío de fondos millonario para la hermana del presidente.
Los audios, divulgados por medios como Data Clave y el programa radial Argenzuela, cuyos periodistas hoy son perseguidos.
En uno de los audios, Spagnuolo declara: “no podemos entrar en la pelea entre nosotros, tenemos que estar unidos. En verdad, acá no tienen que estar las 24 horas. Yo entro a las 8 de la mañana y me voy a las 11 de la noche de la Casa Rosada”.
Medios locales señalan la existencia de decenas de audios que comprometen tanto a la hermana del presidente, como a todo su círculo cercano.
Por si fuera poco, la censura avasalló directamente a profesionales de la prensa. El Ministerio de Seguridad, a cargo de la ultraderechista Patricia Bullrich, solicitó allanar a los periodistas Mauro Federico, Fabián Doman y Jorge Rial, acusándolos de participar en una maniobra para desacreditar al Ejecutivo.
“En un acto de locura extrema y en su peor momento, el régimen de Milei no solo quiere acusar al periodismo por investigar la corrupción en su gestión sino que va directo contra la libertad de prensa y expresión. Cada párrafo de su trasnochada denuncia es una intolerable amenaza”, escribió al respecto en su X Rial.
La denuncia sostiene que los audios buscan “generar caos, desinformación y condicionar ilegítimamente las próximas elecciones legislativas”, además de “desestabilizar los principales indicadores de la política económica”.
El Gobierno argumenta que la difusión viola la Ley de Inteligencia Nacional, pero enfrenta críticas por vulnerar el artículo 43 de la Constitución Nacional, que protege el secreto de las fuentes periodísticas, un pilar fundamental del periodismo.
Un juez con prontuario
El juez Maraniello aclaró que la medida cautelar no constituye censura previa, sino que busca proteger “la especial sensibilidad de los intereses estatales comprometidos”.
Sin embargo, el magistrado enfrenta seis denuncias por abuso de poder, acoso laboral y sexual, maltrato y mal manejo de recursos públicos, según la Comisión de Disciplina del Poder Judicial, presidida por César Grau.
Una de las acusaciones más graves proviene de una empleada que reportó hostigamiento y coerción por parte de Maraniello, incluyendo episodios de acoso sexual no consentido, ratificados ante la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres.
La denunciante destacó la “notable asimetría de poder” entre ella y el juez, quien preside la Asociación Argentina de Justicia Constitucional y la Asociación Mundial de Justicia Constitucional.
El escándalo se enmarca en una investigación por presuntas coimas (remuneración monetaria por influencias) en la Andis, donde Diego Spagnuolo, extitular de la Agencia y amigo cercano del presidente Milei, aparece en grabaciones que sugieren una trama de corrupción entre junio y octubre de 2024.
Aunque el interlocutor de Spagnuolo permanece desconocido, su relación con el presidente —evidenciada por más de 30 visitas a la Quinta de Olivos (principal residencia oficial del presidente de la Nación Argentina.), 26 de ellas nocturnas— intensifica la crisis política para La Libertad Avanza.
Aunque persiste la esquivación de la Casa Rosada sobre las acusaciones de coimas y la resolución de Maraniello, que busca resguardar “bienes jurídicos de igual jerarquía constitucional, como la intimidad, el honor y la seguridad institucional”, se mantienen los cuestionamientos sobre un posible intento de silenciar investigaciones sobre corrupción.



