Informe preliminar de accidente en Washington dice que control de vuelo no era normal

Agencias y El País

Los equipos de emergencias recuperaron la caja negra y las grabaciones del avión y aunque las conclusiones aún tardarán, un informe preliminar da la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) citado por la agencia AP y otros medios estadounidenses señala que en el momento del choque en vuelo entre un avión de pasajeros y un helicóptero militar la dotación de controladores aéreos no era la normal.

Una persona estaba ocupándose a la vez de supervisar los aviones y los helicópteros, cuando lo normal a esa hora es que hubiese un operario para cada tipo de aparato.

Los equipos de rescate recuperaron hasta este jueves, 28 cadáveres de las víctimas del siniestro. Tanto el helicóptero como el avión cayeron sobre el río Potomac, en cuya ribera se encuentra el aeropuerto Ronald Reagan de la capital.

El accidente se produjo a las 20.48, hora local (las 2.48, hora peninsular española).

En condiciones normales, desde las 10.00 hasta las 21.30, esto es, en las horas de mayor tráfico, hay un controlador aéreo del aeropuerto Ronald Reagan dedicado exclusivamente a tutelar los vuelos de los helicópteros.

En el momento del accidente, sin embargo, la tarea estaba siendo desarrollada simultáneamente por un controlador dedicado a dirigir el tráfico de los aviones en torno al aeropuerto.

Según The New York Times, un supervisor autorizó al controlador encargado de los helicópteros a irse antes de tiempo, lo que dejó el servicio infradotado para lo habitual en esa hora y con ese volumen de tráfico aéreo.

El supervisor tiene la autoridad de combinar las dos posiciones cuando lo considera oportuno, pero no han trascendido las razones por las que lo hizo el miércoles.

Según AP, aunque el informe preliminar señala que la configuración de control “no era normal”, una persona familiarizada con el asunto lo contradijo y aseguró que la dotación de personal en la torre de control del tráfico aéreo el miércoles por la noche estaba a un nivel normal.

Según esa fuente anónima, las posiciones se combinan regularmente cuando los controladores necesitan alejarse del panel de control para los descansos, están en el proceso de un cambio de turno, o el tráfico aéreo es bajo.

Duplicar las funciones puede plantear problemas a un controlador aéreo si el espacio aéreo está congestionado. En ambas se utilizan frecuencias de radio diferentes, y los pilotos de avión y helicóptero no tienen por qué oírse entre sí aunque estén en contacto con la torre.

Según The Washington Post, el día anterior al del accidente otro avión, el vuelo 4514 de Republic Airways, tuvo que abortar la maniobra de aproximación para el aterrizaje para evitar chocar con otro helicóptero.

El miércoles por la noche, según el informe de seguridad del tráfico aéreo que se distribuye diariamente a los gestores del tráfico aéreo y a los funcionarios federales de transporte, citado por el diario de la capital estadounidense, había cinco controladores y un controlador en prácticas de servicio. Además, había un supervisor y un supervisor en prácticas.

El informe indica que no solo el puesto de controlador de helicópteros se combinó con el de controlador local, sino que esa tarde también se habían unido las funciones de controlador de datos de vuelo y controlador de entrega de autorizaciones.

De ese modo, según The Washington Post, había dos personas en lugar de cuatro con las tareas de control aéreo. La FAA lleva mucho tiempo luchando contra la escasez de controladores aéreos e identificó la fatiga como un factor que podría dar lugar a errores.

Las informaciones publicadas señalan que el helicóptero se desvió de la ruta que tenía adjudicada. Volaba más alto de lo permitido y fuera de la trayectoria aprobada para su vuelo de entrenamiento, que debería haber sido en la ribera este del río Potomac sin interferir en la ruta de aproximación para el aterrizaje de aviones en el aeropuerto.

El capitán del helicóptero era un piloto experimentado, al igual que la mujer que le acompañaba a los mandos del aparato.

Trump, que ha culpado ya del accidente, sin importarle que hubiera fundamento o no para ello, a Barack Obama, a Joe Biden, a las políticas de diversidad e inclusión, a los controladores y al piloto, puso este viernes el acento en la altura del avión, quizá tras leer las informaciones al respecto.

“El helicóptero Black Hawk volaba demasiado alto, mucho. Estaba muy por encima del límite de 200 pies. Eso no es demasiado complicado de entender, ¿verdad?”, ha escrito en su red social, Truth.

Poco antes del accidente, el controlador aéreo preguntó al piloto del helicóptero si tenía contacto visual con el aparato CRJ de American Airlines y el pilotó lo confirmó. El controlador le pidió que pasase por detrás del avión, pero apenas 20 segundos después se estrelló contra el avión.

Los investigadores de la Agencia de Seguridad en el Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés) investigan todas las circunstancias que pudieron originar el accidente.

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