Telesur
Un gran incendio forestal se desató este miércoles 30 de abril en Jerusalén, obligando a la policía a evacuar las comunidades cercanas al incidente y a cerrar las principales carreteras y rutas ferroviarias.
Los fuertes vientos impulsaron la veloz propagación del incendio y se desplegaron 150 equipos de bomberos, con el apoyo de 11 aeronaves, para contenerlo. El ministro de Defensa sionista, Israel Katz, ordenó a las Fuerzas de Defensa (FDI) que apoyaran a los equipos de extinción de incendios sobre el terreno.
A medida que el incendio principal se propagaba desde Jerusalén hacia el centro del territorio, se produjeron otros incendios en diversos lugares de Israel, como comunidades a las afueras de la ciudad costera de Ashdod, bosques y arboledas en dirección al desierto del Néguev.
De igual modo, se inició una evacuación parcial en Elad, localidad situada a varios kilómetros al este de Tel Aviv, debido a la propagación de otro incendio en la zona.
El subjefe de bomberos de Jerusalén, Eyal Cohen, comunicó que el comisionado nacional de bomberos está buscando asistencia internacional para ayudar a contener las llamas y se ha puesto en contacto con funcionarios en Chipre y Grecia.
Sin embargo, y paradójicamente a esta petición, ha rechazado la ayuda brindada por la Autoridad Nacional Palestina.
En la víspera de las celebraciones del Día de la Independencia que se realiza cada año, a pesar del genocidio que perpetran contra la franja de Gaza y territorios palestinos ocupados, los actos y celebraciones han sido suspendidos y la empresa nacional de ferrocarriles anunció la cancelación de todas las líneas ferroviarias de la ciudad de Ashdod y sus alrededores.
La Policía israelí ha ahondado en que se trata de un incidente en desarrollo y los efectivos desplegados en la zona afectada por el fuego siguen trabajando para evitar daños humanos e intentar minimizar el riesgo a las comunidades afectadas.
La semana pasada se produjo un episodio similar, cuando un incendio descontrolado en el bosque de Eshtaol, a unos 25 kilómetros de Jerusalén, obligó a evacuar a los habitantes de varias localidades.



