Página 12
Miles de trabajadores marcharon hasta el ministerio de Sandra Pettovello, pero las fuerzas de seguridad no los dejaron hacer el acto que tenían previsto. La represión dejó 14 heridos.
El próximo 28 de febrero vencen los contratos de 2800 trabajadores del Ministerio de Capital Humano. El gobierno ya anunció despidos masivos: los trascendidos dicen que quiere achicar el área de Desarrollo Humano entre un 50 y 70 ciento.
En rechazo a los despidos, miles de trabajadores estatales se movilizaron a las oficinas de la ministra Sandra Pettovello, donde los esperó un mega operativo antiprotestas.
Las fuerzas de seguridad les impidieron manifestar: primero, no dejaron estacionar el camión que iban a usar como palco para un acto; luego los reprimieron con gases lacrimógenos y balas de goma. Hubo 15 heridos, 5 de ellos con postas de goma, otro con un golpe en el oído, por lo que quedó en observación, otro que debió ser derivado al hospital de ojos Santa Lucía, con la vista muy afectada.
El titular de ATE Capital, Daniel Catalano, fue gaseado. “La policía tenía órdenes de no dejarnos siquiera permanecer en la vereda. Como no nos permitieron estacionar el camión con el sonido, la opción que nos quedaba era hacer el acto con megáfonos. Hablamos, insistentemente, les planteamos que iba a durar 20 minutos, pero no hubo posibilidad de acordar”, dijo a este diario.
El operativo resultó tan desproporcionado que ya desde temprano se podía prever que iba a haber represión. Rodeando el edificio de Capital Humano fueron desplegados efectivos de la Policía Federal, la Gendarmería y la Prefectura.
Además de efectivos con escudos, que empujaron a los manifestantes para sacarlos de la vereda del ministerio, la policía motorizada hizo rugir sus móviles en una estrategia de amedrentamiento. Los observadores de la Defensoría de Pueblo advirtieron que había además personal de las fuerzas de seguridad vestidos de civil.
Los manifestantes eran trabajadores de áreas de Desarrollo Social y de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, es decir quienes tienen a cargo la implementación de programas de asistencia. Si bien la mayoría trabajan en oficinas de la Ciudad de Buenos Aires, también había en la protesta delegaciones del interior del país, trabajadores de los centros de referencia que viajaron para sumarse al reclamo.
Por la represión, la protesta estuvo terminada en diez minutos. Le siguió una desconcentración tensa: para evitar que la policía hiciera detenciones, los estatales se mantuvieron juntos. De los gaseados, por lo menos diez se veían muy afectados por los químicos, que producen quemaduras en la piel. Sus compañeros los auxiliaron tirándoles leche en la cara para aflojar el ardor y los ayudaron a caminar, a ciegas, hasta que pudieron subirlos a una camioneta de ATE, que los llevó al hospital.
“Estamos frente al exterminio de las políticas sociales”, dijo a Página/12 Ingrid Manfred, secretaria general de la Junta de ATE en Desarrollo Social. “El año pasado ya fueron despedidos 1800 trabajadores del ministerio. Ahora quieren hacer nuevos despidos masivos.
Las áreas de Desarrollo Humano tienen 5400 trabajadores, de ellos hay 2800 con contratos que vencen el 28 de febrero y lo que circula en los pasillos es que quieren a echar a entre el 50 y 70 por ciento del total, no sólo a contratados sino a trabajadores de planta; esto dejaría al ministerio achicado a su mínima expresión», afirmó.



