Telesur
Audios y fuentes cercanas a la Casa Blanca revelan que Álvaro Leyva, excanciller de Colombia, intentó coordinar con asesores de Donald Trump una salida forzada del presidente Gustavo Petro. Las filtraciones también implican a la vicepresidenta, Francia Márquez.
Testimonios —publicados por el diario español El País— exponen un intento de Leyva de articular con figuras republicanas en Estados Unidos, la salida del presidente Gustavo Petro.
Las grabaciones, en poder de inteligencia colombiana, detallan reuniones con asesores de Donald Trump, acusaciones sin sustento público contra Petro y un plan para instalar a la vicepresidenta Francia Márquez en su lugar.
Según las fuentes, Leyva —quien fuera uno de los hombres de mayor confianza de Petro— viajó en abril a Washington para buscar complicidad en sectores cercanos al exmandatario estadounidense. Su objetivo: generar «presión internacional» que justificara la destitución del primer gobierno de izquierda en la historia de Colombia.
La estrategia incluiría difundir acusaciones de drogadicción contra Petro y negociar con actores armados para desestabilizar el país.
Los audios muestran a Leyva asegurando tener «evidencias» que inhabilitarían a Petro. Los dialogos se habrían dado en paralelo a las cartas publicadas en las redes sociales del excaciller en las que denuncia supuestos problemas de adicciones del mandatario colombiano que lo habrían llevado a realizar acciones y tomar decisiones perjudiciales para el país. De hecho, Leyva pidió públicamente que el presidente diera un paso al costado.
El material difundido muestra conversaciones en las que menciona a figuras clave: desde el senador Marco Rubio hasta la periodista Vicky Dávila. También revela contactos con el congresista Mario Díaz-Balart, aliado de Trump, y sugiere incluir en el plan a Miguel Uribe, líder del opositor Centro Democrático que fue baleado el pasado 7 de junio y que se encuentra en estado crítico.
Francia Márquez
Los testimonios filtrados por la Inteligencia colombiana también apuntan a la vicepresidenta Francia Márquez. Leyva afirma en las grabaciones que la vicepresidenta estaba «jugada» en la estrategia, citando mensajes privados donde ella prometía «firmeza» para el 31 de marzo, fecha elegida por Leyva para deponer al jefe de Estado.
Según la nota del periódico español, Petro confrontó a Márquez tras recibir la filtración de parte de la Inteligencia colombiana y le exigió un desmentido público, pero ella se habría negado.
Este domingo, tras la publicación de El País, Márquez publicó una carta en sus redes sociales en la que señala tener «la conciencia tranquila, la mente clara y el corazón firme»; y agrega: «Respeto profundamente el orden constitucional, y dentro de este, la figura del presidente de la República como símbolo de la unidad nacional.»
En ese momento el presidente colombiano calificó las acciones de Leyva como un intento de «golpe de Estado» y ordenó investigaciones. Sin embargo, el excanciller —ahora refugiado en Madrid— niega las acusaciones. Por su parte, fuentes cercanas a la Casa Blanca confirmaron a El País que la administración Trump nunca consideró respaldar el plan.
El escándalo refleja las profundas divisiones en el oficialismo. Leyva, un conservador histórico, fue clave en la «paz total» y el acercamiento con Venezuela, pero su salida del gobierno en 2024 —por irregularidades en una licitación— lo llevó a actuar por cuenta propia.



