Madrid | Prensa Latina
La puja entre la izquierda y la derecha en las elecciones europeas tendrá probablemente un significado especial en España, pero también podría dejar las cosas como están.
Los análisis remarcan los apasionados debates en tribunas de televisión que, sin embargo, no reflejan otra realidad preocupante: cierta indiferencia de la ciudadanía ante la cita con las urnas el domingo.
Será la novena vez que España participa en los comicios que servirán para elegir un nuevo Parlamento Europeo (PE).
A partir de que hizo oficial su ingreso a la Unión Europea el 1 de enero de 1986, fueron los socialistas del PSOE y los conservadores del Partido Popular (PP), los máximos vencedores.
Para mañana domingo, la convocatoria es a que 369 millones de europeos acudan a las urnas, aunque persisten las dudas de si en verdad la ciudadanía responderá consecuentemente.
La próxima legislatura del PE arrancará en julio y permanecerá hasta el mismo mes del año 2029, con 720 eurodiputados de todos los países de la Unión Europea, incluidos 61 escaños para España.
El llamado a votar abarca a más de 38 millones de españoles y residentes europeos, que lo harán en más de 22 mil locales en el territorio nacional.
La polarización del ambiente político llegó a tal punto, que este sábado comenzaron a circular en redes sociales afirmaciones de que habrá un «apagón informativo» de los resultados de los comicios por una «decisión del Gobierno para la manipulación de los sufragios».



