Sinahota, 18 de octubre (El Nuevo Cambio).- Un equipo especial de los Estados Unidos, con efectivos que no hablaban español, tenían planificado, a la cabeza del exasesor personal de Rodrigo Paz, el argentino Fernando Cerimedo, ingresar al trópico de Cochabamba para detener o asesinar al expresidente del Estado Plurinacional, Evo Morales Ayma.
La revelación se conoció en el análisis de la conversación que tuvo Cerimedo con el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, en la que le informa y le solicita recursos económicos para iniciar la operación militar y policial.
El análisis fue realizado, escuchando el audio de ambos, en el programa “Evo pueblo, líder de los humildes” que se transmite todos los domingos desde las 7.00 horas, por Radio Kausachun Coca, desde Lauca Eñe, en el municipio de Sinahota del trópico de Cochabamba.
En el audio se escucha con claridad que Cerimedo confirma la presencia de un equipo de los Estados Unidos, en la que además se menciona que los efectivos extranjeros no hablaban español, solo inglés.
El audio fue difundido por las redes sociales y algunos medios de comunicación en días pasados, pero este domingo fue analizado por el exmandatario Evo Morales, con el conductor del programa radial, el periodista Ramiro García.
En el se confirma que el exasesor personal de Rodrigo Paz, el argentino Fernando Cerimedo, estaba encargado, en coordinación con algunos ministros, de un millonario operativo para aprehender al expresidente del Estado Plurinacional, Evo Morales Ayma.
La organización de la operación militar y policial, además de ministros escogidos, contaba con el asesoramiento de los Estados Unidos, por la conversación que se escucha en el audio, de Cerimedo con el ministro de Obras Públicas, Zamora.
“Vamos a empezar el operativo para agarrar a Evo mañana”, se escucha decir a Cerimedo, quien habla de un costo de entre 7 y 8 millones de bolivianos, el alquiler de dos helicópteros y el despliegue de una fuerza especial durante 15 días.
También asegura haber informado del plan al presidente Rodrigo Paz y advierte que la operación debía mantenerse clasificada (secreto), mientras el ministro Zamora ofrece conseguir los recursos económicos y gestionar el presupuesto.



