BBC News
Las autoridades colombianas informaron que rescataron a 17 menores de edad de las manos de la secta judía ultraortodoxa Lev Tahor. El operativo ocurrió el sábado en Yarumal, Antioquia, e incluyó la identificación de cinco niños, niñas y adolescentes con orden de búsqueda por parte de Interpol por secuestro y trata de personas.
De acuerdo a informes policiales citados por las agencias AFP y EFE, los menores provendrían de Guatemala, Estados Unidos y Canadá.
«Existen indicios de que algunos habrían sido raptados, configurando un posible escenario de trata de personas bajo amparo doctrinal religioso», señaló Migración.
Según las autoridades, estaban «buscando un país donde no se les generaran restricciones para continuar con presuntas actividades irregulares».
Los menores fueron trasladados al Centro Facilitador de Servicios Migratorios de Medellín y recibieron acompañamiento profesional.
Según Gloria Arriero, directora de Migración Colombia, en total «se estableció la identificación migratoria de 26 personas», entre las que se encontraban los menores rescatados.
La presencia de la secta Lev Tahor no es nueva en América Latina. El grupo, creado en los años 80 en Israel, ha pasado por distintos países de la región incluidos México y Guatemala, donde han enfrentado acusaciones de secuestro, trata, embarazo forzoso y violación, entre otros delitos.
En diciembre de 2024, las autoridades guatemaltecas rescataron a 160 niños de un asentamiento de la secta en la localidad de Oratorio del departamento de Santa Rosa, a unos 60 kilómetros al sureste de la Ciudad de Guatemala.
Sus voceros siempre han negado esas afirmaciones y denuncian una persecución religiosa en su contra.
La secta itinerante
Lev Tahor, cuyo nombre en hebreo significa «corazón puro», fue fundada en Jerusalén en 1988 por el rabino Shlomo Helbrans.
La secta, que contaría con entre 250 y 500 miembros, según estimaciones, ha enfrentado desde entonces múltiples acusaciones de abuso infantil, pedofilia, secuestros y negligencia de menores.
Esto ha llevado a sus miembros a cambiar de ubicación constantemente para evitar las intervenciones de la justicia.
En 1990, Helbrans trasladó el grupo a Estados Unidos, donde estableció una escuela judaica en Brooklyn.
Pocos años después, Lev Tahor enfrentaría sus primeros problemas con la ley.
En 1993, Helbrans fue arrestado en Nueva York, acusado de secuestrar a un adolescente que estudiaba con él para prepararse para su bar mitzvah, el ritual religioso que marca el inicio de la transición a la adultez en el judaísmo.
Los padres del menor acusaron a Helbrans de intentar «lavarle el cerebro» a su hijo, mientras que el rabino les acusó de abusar del niño.
Un tribunal condenó por secuestro a Helbrans, quien pasó dos años en prisión hasta conseguir la libertad condicional en 1996.
En 2000, el rabino fue deportado a Israel, donde no permaneció mucho tiempo pues decidió establecerse junto a su comunidad en la provincia de Quebec (Canadá).
La secta, entonces, se asentó en Sainte-Agathe, un pequeño pueblo de unos 10.000 habitantes, ubicado a unas dos horas de distancia por carretera de Montreal.
Allí también surgieron nuevas denuncias en contra del grupo, que fue acusado en 2013 por los servicios sociales de negligencia infantil.
Según informó la prensa local entonces, las autoridades canadienses estaban preocupadas por la salud e higiene de los menores, así como por su educación.
Al parecer, estos niños que son educados en casa no estaban adquiriendo las competencias básicas en matemáticas.



