Ciencia y Tecnología

Descubren una «cuasi luna» que llevaba décadas viajando junto a la Tierra

BBC News Los astrónomos han descubierto que la Tierra ha ganado una nueva compañera: una «luna» adicional, que estará en órbita aproximadamente hasta 2083. Pero éste no es el único cuerpo celeste cercano a nuestro planeta mientras orbitamos alrededor del Sol. El pequeño asteroide llamado 2025 PN7 ha estado viajando casi en sincronía con la Tierra durante décadas. «Las cuasi lunas son interesantes porque en realidad no orbitan nuestros planetas como la luna orbita la Tierra, simplemente están en nuestra vecindad», explica la doctora Jenifer Millard, astrónoma de Fifth Star Labs en Gales. El asteroide mide unos 20 metros de largo. «No es enorme, es como un pequeño edificio de oficinas. Creemos que lleva 60 años de vida y le quedan otros 60 años, calculados con base en su órbita actual», agrega Millard a BBC. El descubrimiento fue realizado por el observatorio Pan-STARRS en Hawái.  Ese observatorio contiene los telescopios que se utilizan para detectar objetos cercanos a la Tierra como asteroides y cometas. La Tierra cuenta actualmente con un total de ocho cuasi lunas identificadas, un número desconocido de mini lunas y, potencialmente, dos lunas fantasmas. Sin embargo, ninguna de ellas rivaliza con el único satélite real de nuestro planeta: la Luna. Qué son las «cuasi lunas» Las cuasi lunas de la Tierra reciben este nombre porque, desde nuestro punto de vista en la Tierra, parecen orbitar nuestro planeta como lo hace nuestra luna.  Pero si las observamos más de cerca, vemos que en realidad son asteroides que orbitan alrededor del sol junto con la Tierra. «Mientras orbitan alrededor del sol, se mueven en el espacio siguiendo una trayectoria muy similar a la de la Tierra. Parece que orbitan alrededor de nosotros porque se mantienen muy cerca, a veces delante y otras detrás, pero en realidad no están ligados gravitacionalmente y esa es la diferencia», explica Millard.  Sin embargo, a medida que estos asteroides trazan sus órbitas, también se ven ligeramente afectados por la gravedad de la Tierra, que los atrae hacia ella. Todas las cuasi lunas conocidas de la Tierra son temporales: sus órbitas pueden durar décadas o incluso más de un siglo.

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La reconocida etóloga Jane Goodall muere a los 91 años

DW Actualidad La etóloga británica Jane Goodall, considerada la mayor experta mundial en chimpancés, falleció a los 91 años en California (Estados Unidos) por «causas naturales», confirmó este miércoles (01.10.2025) el Instituto Jane Goodall en un comunicado en redes sociales. «El Instituto Jane Goodall se ha enterado esta mañana del 1 de octubre que la doctora Jane Goodall (…) ha fallecido debido a causas naturales», escribió el centro homólogo, que indicó que la etóloga se encontraba en California como parte de su gira de conferencias en Estados Unidos. Según el instituto, «los descubrimientos de la doctora Goodall como etóloga han revolucionado la ciencia y era una defensora incansable por la protección y la restauración de nuestro mundo natural». La vida con Chimpancés Goodall, nacida el 3 de abril de 1934 en Londres, fue pionera en el estudio de los chimpancés en estado salvaje, de los que descubrió pautas de conductas y habilidades desconocidas en sus investigaciones, a las cuales dedicó más de 60 años de su vida y que suponen un trascendental aporte científico para comprender las raíces del comportamiento y la cultura humanas. Vivió rodeada de animales desde su infancia en el sur de Inglaterra, a los 23 años viajó a África por primera vez con la arriesgada misión de investigar a los chimpancés en la selva para un proyecto de investigación, que en teoría iba a durar seis meses, pero acabó acompañándola toda la vida. Goodall se doctoró en Etología en la Universidad de Cambridge en 1965 y regresó al parque Gombe (Tanzania), donde descubrió que los chimpancés comen carne, fabrican herramientas, usan plantas a modo de medicinas, adoptan a crías cuyas madres han muerto o pueden transmitir conocimientos y experimentar sentimientos como el amor, los celos o la ira. Escribió una veintena de libros, entre ellos ‘En la senda del hombre’ (1971), donde relata estos hallazgos y considerado una de las obras científicas más importantes del siglo XX, así como innumerables artículos científicos, además de haber protagonizado una veintena de producciones audiovisuales.

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Muere la destacada astrónoma y divulgadora científica mexicana Julieta Fierro

BBC News La reconocida divulgadora científica y astrónoma mexicana Julieta Fierro Gossman falleció este viernes a los 77 años. «Con su voz y dedicación acercó la ciencia a varias generaciones, dejando un legado que trasciende las fronteras y el tiempo», publicó en redes sociales la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en reacción a la noticia. Fierro fue investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM y miembro de la Academia Mexicana de la Lengua. Dedicó su investigación al Sistema Solar y el medio interestelar. La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum lamentó su fallecimiento y la describió como «una mujer inspiradora que trascenderá el tiempo y el espacio». Entre sus más de cuarenta libros se encuentran «La astronomía de México» (2001), «La familia del Sol» (1991) y «Astronomía, ¿para qué?» (2025). En este último, Fierro abordó grandes preguntas que desvelan a los científicos en torno a la vida extraterrestre, los agujeros negros, el futuro del cosmos y las ondas gravitacionales. De niña, la astrónoma Julieta Fierro Gossman quería ser hada y cirquera. No lo logró, pero sí se convirtió en una de las científicas que mejor explicó los enigmas del universo desde América Latina.

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Hallan las momias más antiguas, ahumadas hace 14.000 años

DW Las primeras evidencias de momificación se remontan al menos a hace más de 10.000 años entre las sociedades cazadoras-recolectoras pre-neolíticas del sur de China y el sudeste asiático, que ya usaban el humo para desecar y conservar a sus muertos.  Aquellos entierros del final del Pleistoceno y del Holoceno temprano a medio (entre 12.000 y 4.000 años antes del presente) se caracterizan por posturas encogidas o en cuclillas, a veces con indicios de desmembramiento post mortem y, a menudo, con rastros de quemaduras, según un estudio que publica PNAS. El propio estudio documenta un caso con fechado directo en torno a 14.000 años (Pleistoceno final). Estas prácticas funerarias contrastan con los entierros neolíticos posteriores, en los que los cadáveres se colocaban en posición supina extendida.  Un equipo encabezado por la Universidad Nacional de Australia analizó muestras óseas de enterramientos en 95 yacimientos pre-neolíticos desde el sur de China a Indonesia o Vietnam, para estudiar las prácticas funerarias de la época en la región.  Cuerpos desecados   Los resultados sugieren que muchos de los cuerpos fueron sometidos a un largo proceso de secado al humo sobre el fuego, normalmente «a intensidades relativamente bajas, antes del entierro», dice el artículo. Una forma de momificación que se asemeja a las prácticas funerarias contemporáneas registradas etnográficamente en algunas sociedades indígenas de Australia y Nueva Guinea. «Algunas de las muestras arqueológicas analizadas representan los casos más antiguos conocidos de este tipo de momificación artificial en el mundo» y estas prácticas en el sudeste asiático han persistido durante más de 10.000 años, escriben los investigadores. En comparación con otras formas de momificación, este método basado en el humo «no debe considerarse menos avanzado» que otros, indicó a EFE la primera autora del artículo, Hsiao-chun Hung, de la Universidad Nacional de Australia. Los restos analizados por el equipo son solo óseos y la experta explica que «la diferencia clave» con otras técnicas radica en que los cuerpos no se sellaban en contenedores después del proceso, «por lo que su conservación solo duraba unos pocos cientos de años».  Con el paso del tiempo, «las momias ahumadas se colocaban respetuosamente en cuevas, bajo refugios rocosos o se enterraban en el suelo, por lo que hoy en día solo han perdurado sus restos óseos». Los restos estudiados estaban, por lo general, en posturas muy compactas y la falta de desarticulación ósea, que suele asociarse a la descomposición en algunos entierros, «sugieren que los cuerpos fueron enterrados en estado desecado, en lugar de como cadáveres frescos», apunta el estudio.  Las pruebas de momificación «parecen indicar», que esta práctica comenzó antes que las tradiciones chilena y egipcia, en las regiones húmedas con lluvias monzónicas del este y sudeste asiático. En esas condiciones climáticas, «la desecación natural no era posible, y presentamos pruebas que sugieren que, en su lugar, los cadáveres se ahumaban para curar y momificar la piel que rodeaba sus esqueletos», señala el equipo en el texto. Tres meses de cuidados   Los resultados señalan, explicó Hung, «una interacción única entre técnica, tradición, cultura y creencias. Este estudio muestra que las personas del pasado no solo desarrollaron esta práctica, sino que también dedicaron mucho tiempo y energía a preservar los cuerpos de sus antepasados en forma visible».  Según los registros etnográficos, «la creación de una sola momia ahumada requería tres meses de cuidados continuos por parte de los familiares o miembros de la comunidad, un compromiso que solo podía mantenerse gracias a un profundo amor y devoción espiritual».  Para la investigadora, esto refleja «un impulso profundamente humano, evidente desde la antigüedad hasta el presente: la esperanza perdurable de que las familias y los seres queridos puedan permanecer ‘juntos’ para siempre», sea cual sea la forma que adopte. «Sorprendentemente», esta práctica ha perdurado «a lo largo de un periodo de tiempo asombroso y en una vasta región, desde el Paleolítico tardío hasta la actualidad. El alcance y la persistencia de esta práctica son extraordinarios», agregó. Una conocida tradición temprana de momificación que implicaba la desecación se remonta a la cultura Chinchorro, a lo largo de la costa de Atacama (Chile), alrededor del 7.000 años antes de nuestra era, aunque aparentemente se abandonó alrededor del 3.700 de ese mismo periodo. En el caso de Egipto, los primeros intentos de momificación con embalsamamiento datan del Imperio Antiguo (hace aproximadamente 4.500 años), aunque en el valle del Nilo también se conservan entierros desecados predinásticos más antiguos. 

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Encuentran posibles señales de vida pasada en Marte en rocas con «manchas de leopardo»

BBC News Unas inusuales rocas descubiertas en Marte contienen la evidencia más convincente hasta la fecha de posible vida pasada en el planeta rojo. Las lutolitas -o rocas sedimentarias- halladas en el lecho polvoriento de un río por el vehículo explorador Perseverance de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA) están salpicadas unas intrigantes marcas cuya forma el equipo describió como «manchas de leopardo» y «semillas de amapola». Los científicos creen que estas formaciones contienen minerales producidos por reacciones químicas que podrían estar asociadas con antiguos microbios. Es posible que los minerales se produjeran mediante procesos geológicos naturales, pero en una conferencia de prensa la NASA afirmó que estas formaciones podrían ser los signos más claros de vida que se han encontrado en el planeta. Los hallazgos son lo suficientemente significativos como para cumplir con los criterios de la NASA para lo que denomina «posibles biofirmas». Esto significa que justifican una mayor investigación para determinar su origen biológico. «No habíamos tenido algo así antes, y ese creo que es el gran logro», declaró el profesor Sanjeev Gupta, científico planetario del Imperial College de Londres y uno de los autores del estudio, publicado en la revista Nature. «Encontramos características en las rocas que, si se vieran en la Tierra, podrían explicarse por la biología, por procesos microbianos. Así que no decimos que hayamos encontrado vida, sino que realmente nos da un motivo para investigar». «Es como ver los restos de un fósil. Quizás eran restos de comida, quizás esa comida fue excretada y eso es lo que estamos viendo aquí», dijo en la conferencia de prensa la doctora Nicola Fox, Administradora Asociada de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA. La única manera de confirmar que los minerales fueron creados por microbios sería traer las rocas a la Tierra para su análisis. La NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) propusieron una misión a Marte para traer las muestras a la Tierra, pero su futuro parece muy incierto. El presupuesto científico de la agencia espacial estadounidense se enfrenta a enormes recortes, establecidos en el presupuesto de 2026 de la administración Trump, y la misión para traer las muestras es una de las que enfrentan la potencial cancelación. Hoy en día, Marte es un desierto frío y árido. Pero hay evidencia de que hace miles de millones de años tenía una atmósfera densa y agua, lo que lo convierte en un lugar prometedor para buscar vida pasada. El Perseverance, que aterrizó en la superficie marciana en 2021, fue enviado para buscar indicios de biología. Ha pasado los últimos cuatro años explorando una región llamada cráter Jezero, que en su día fue un lago en el que desembocaba un río. El vehículo encontró las rocas con las marcas en forma de manchas de leopardo el año pasado en el fondo de un cañón excavado por el río en una zona llamada Formación Bright Angel. Tienen alrededor de 3.500 millones de años y son un tipo de roca llamada lutolita, una roca de grano fino formada a partir de arcillas. «De inmediato supimos que se había producido una química interesante en estas rocas, así que nos emocionamos mucho desde el primer momento», declaró Joel Hurowitz, de la Universidad Stony Brook de Nueva York, científico que también participó en la misión Perseverance y autor principal del estudio. El vehículo explorador utilizó varios instrumentos del laboratorio que tiene a bordo para analizar los minerales de las rocas. Estos datos se transmitieron posteriormente a la Tierra para que los científicos los estudiaran. «Creemos que lo que hemos encontrado es evidencia de un conjunto de reacciones químicas que tuvieron lugar en el lodo depositado en el fondo de un lago. Estas reacciones químicas parecen haber tenido lugar entre el propio lodo y la materia orgánica, y ambos ingredientes reaccionaron para formar nuevos minerales», explicó el doctor Hurowitz. En condiciones similares en la Tierra, las reacciones químicas que crean minerales suelen estar impulsadas por microbios. «Esa es una de las posibles explicaciones de cómo se formaron estas características en estas rocas», afirmó el científico. «Este parece ser el descubrimiento más convincente de potenciales biofirmas que hemos tenido hasta la fecha». Los científicos también analizaron cómo podrían haberse formado los minerales sin microbios y concluyeron que procesos geológicos naturales también podrían estar detrás de las reacciones químicas. Sin embargo, requerirían altas temperaturas, y las rocas no parecen haber sido calentadas. «Encontramos algunas dificultades en las vías no biológicas, pero no podemos descartarlas por completo», afirmó el doctor Hurowitz. El Perseverance ha estado recolectando muestras durante su exploración marciana, incluyendo las rocas halladas en la formación Bright Angel. Estas fueron almacenadas en contenedores y serán depositadas en la superficie marciana a la espera de una misión que pueda traerlas a la Tierra. Los planes de la NASA para tal proyecto penden de un hilo debido a la amenaza de recortes presupuestarios, pero China también está desarrollando una misión con el mismo objetivo podría lanzarse en 2028. Mientras se debate sobre las posibilidades de una misión, los científicos están ansiosos por tener las rocas en sus manos. «Necesitamos tener las muestran en la Tierra», declaró el profesor Gupta. «Creo que para tener plena confianza la mayoría de los científicos querrían ver y examinar estas rocas. De entre las muestras a traer a la Tierra, son las de mayor prioridad».

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México logra reproducir por primera vez a la tortuga más pequeña del planeta

Telesur En un hecho sin precedentes, un zoológico de Jalisco consiguió reproducir en cautiverio a la Casquito de Vallarta (Kinosternon vogti), considerada la tortuga más pequeña del planeta y una de las especies más amenazadas de México. El pasado 30 de junio nació el primer ejemplar, apodado “Migaja”, con apenas 2,8 gramos y 2 centímetros de longitud. Otros seis huevos permanecen en incubación. Así lo informó El Maipo, socio de TV BRICS. Originaria de los humedales del río Ameca, entre Jalisco y Nayarit, la especie enfrenta la amenaza de la urbanización, con una población silvestre estimada en solo 500 individuos. Este nacimiento marca un avance histórico para la conservación de la biodiversidad mexicana y abre la posibilidad de reforzar en el futuro las poblaciones en su hábitat natural bajo condiciones seguras.

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La pelvis humana sufrió cambios clave para poder caminar erguidos

DW Actualidad La pelvis humana es única entre los primates y fundamental para la locomoción bípeda. Las caderas, rotadas hacia los lados, proporcionan puntos de anclaje a los músculos, que nos permiten mantener el equilibrio al caminar o correr, mientras trasladamos el peso de una pierna a otra. Un nuevo estudio internacional liderado por la Universidad de Harvard y publicado en la revista Nature revela que nuestra pelvis actual es el resultado de múltiples cambios genéticos y evolutivos que hicieron posible que nuestros antepasados caminaran erguidos. Análisis de embriones en lugar de fósiles Los autores no usaron fósiles para su estudio, sino que analizaron 128 muestras de tejidos embrionarios de humanos y casi 24 especies de primates conservadas en museos de Estados Unidos y Europa. Además, realizaron tomografías computarizadas y análisis histológicos (estudio microscópico de los tejidos) para observar la anatomía de la pelvis en las etapas tempranas del desarrollo. Los investigadores descubrieron que la evolución remodeló la pelvis humana en dos pasos importantes: desplazó en 90 grados una placa de crecimiento para hacer que el ilion humano (la parte superior de la pelvis) sea ancho en lugar de alto; y modificó la formación ósea embrionaria. Un cambio radical de las placas al día 53 La mayoría de los huesos de la parte inferior del cuerpo toman forma a través de un proceso que comienza cuando las células de cartílago se forman en las placas de crecimiento. Este cartílago se endurece más tarde en hueso en un proceso llamado osificación. Los científicos observaron que, en las primeras etapas del desarrollo, la cadera humana se formaba como en los otros primates, pero al día 53 estas placas de crecimiento se desplazaban perpendicularmente, acortando y ensanchando así el hueso de la cadera. «Eso no estaba en mi radar. Esperaba una progresión escalonada para acortarla y luego ensancharla. Pero la histología reveló que se invirtió 90 grados, haciéndola corta y ancha al mismo tiempo», explica el autor principal Terence Capellini, presidente del Departamento de Biología Evolutiva Humana de Harvard. Desarrollo de una pelvis humana en 10 semanas Otro cambio importante involucraba al periodo de la formación ósea. En los humanos, la osificación del interior de las ilias se retrasa 16 semanas, permitiendo que el hueso mantenga su forma a medida que crece y cambiando fundamentalmente la geometría. «Embriológicamente, a las 10 semanas tienes una pelvis. Y tiene forma de cuenco», detalla Capellini. Genes específicos son responsables de este cambio El equipo identificó más de 300 genes involucrados en este cambio, tres con roles importantes: SOX9 y PTH1R (que controlan el cambio de la placa de crecimiento) y RUNX2 (que controla el cambio en la osificación). Actualmente, estos genes se reflejan en las enfermedades que forman sus variaciones, por ejemplo, una mutación en SOX9 causa Displasia Campomélica, mientras que las mutaciones en PTH1R causan caderas anormalmente estrechas y otras enfermedades esqueléticas. Variaciones evolutivas durante millones de años Estas variaciones evolutivas comenzaron cuando nuestros antepasados se separaron de los grandes simios africanos, hace entre 5 y 8 millones de años. De esta forma, las pelvis humanas sufrieron otra presión selectiva conocida como «dilema obstétrico»: el dilema entre tener una pelvis estrecha, ideal para moverse eficientemente, y una ancha, que facilita el nacimiento de bebés con cerebro grande. De los primates estudiados, destacan la pelvis más antigua de Ardipithecus, de 4,4 millones de años de antigüedad, un híbrido de caminante erguido y trepador de árboles de Etiopía, que presenta indicios de características humanas en la pelvis. La famosa Lucy, de 3,2 millones de años de antigüedad, evidencia caderas más abiertas para músculos bipedales, reflejando la evolución hacia la bipedestación completa. El experto Capellini sugiere que los resultados del nuevo estudio deberían llevar a los científicos a replantearse algunas suposiciones básicas sobre la evolución humana y el desarrollo de la pelvis.

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Descubren un reptil «hipercarnívoro» que cazaba dinosaurios

DW Actualidad El Kostensuchus atrox, hallado en Argentina, fue un depredador «hipercarnívoro» que vivió justo antes de la extinción de los dinosaurios y, con sus 250 kilogramos de peso, probablemente se alimentaba de ellos, según una nueva investigación. Los detalles de esta especie, pariente del cocodrilo, se publican en la revista Plos One, en un artículo liderado por investigadores del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia. La investigación fue posible gracias a un fósil extraordinariamente bien conservado hallado a unos 30 kilómetros al suroeste de la ciudad de El Calafate (provincia de Santa Cruz, Argentina). Fue encontrado en la Formación Chorrillo y está prácticamente intacto, incluyendo un cráneo y mandíbula con detalles visibles, así como múltiples huesos del cuerpo. Este lugar se formó hace unos 70 millones de años, durante el Maastrichtiense, al final del período Cretácico. En esa época, el sur de la Patagonia era un paisaje cálido y estacionalmente húmedo de llanuras aluviales de agua dulce, donde vivían criaturas como dinosaurios, tortugas, ranas y diversos mamíferos. Colosal depredador Este depredador ápice, similar a un cocodrilo, podría haber alcanzado unos 3,5 metros de longitud y pesado alrededor de 250 kilogramos, con una mandíbula ancha y poderosa y grandes dientes capaces de devorar presas de gran tamaño, entre las que probablemente se incluían dinosaurios de tamaño medio. Los investigadores bautizaron a la especie como Kostensuchus atrox, en referencia al viento patagónico conocido en la lengua nativa tehuelche como Kosten y al dios egipcio con cabeza de cocodrilo conocido como Souchos, mientras que atrox significa «feroz» o «duro», explica un comunicado de la revista. El K. atrox, con escápula ancha y húmero robusto, no es un dinosaurio, sino un crocodriliforme peirosáurido, un grupo extinto de reptiles emparentados con los cocodrilos y caimanes modernos. Esta especie es el segundo depredador más grande del que se tiene conocimiento de la Formación Chorrillo, y los paleontólogos creen que probablemente fue uno de los principales depredadores de la región. Es también el primer fósil de crocodiliforme hallado en Chorrillo. En el estudio participaron también científicos de centros de Brasil, Portugal y Japón.

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‘Planeta Y’: un nuevo mundo que podría estar oculto en los límites del sistema solar

Rusia Today Un grupo de astrónomos de la Universidad de Princeton ha propuesto la posible existencia de un nuevo mundo, escondido en el sistema solar, más allá de Neptuno. Este mundo hipotético no sería el famoso ‘planeta X’, sino un objeto diferente al que han llamado provisionalmente ‘planeta Y’. La idea surge a partir de una extraña deformación en las órbitas de varios objetos transneptunianos (TNO, por sus siglas en inglés), pequeños cuerpos helados que giran muy lejos del Sol, que fue observada en un estudio. «Si esa deformación es real, la explicación más sencilla es un planeta inclinado aún no descubierto», afirmó Amir Siraj, uno de los autores del estudio. Altas probabilidades Según los investigadores, esta deformación en el plano orbital podría explicarse por la presencia de un planeta con una masa parecida a la de Mercurio o incluso similar a la Tierra, situado a entre 100 y 200 veces la distancia que separa la Tierra del Sol. Los cálculos indican que hay solo un 2 % de probabilidades de que esa inclinación sea una simple coincidencia. La hipótesis podría confirmarse pronto gracias al Observatorio Vera C. Rubin, que iniciará un estudio a gran escala del cielo. Si el ‘planeta Y’ existe y se encuentra dentro del área de observación, este telescopio tendría la capacidad de detectarlo en los próximos años. De no ser así, los datos que recopile ayudarán igualmente a entender mejor la distribución de objetos en las afueras del sistema solar. 

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La luna de esturión se podrá ver hasta el lunes

Rusia Today ‘Luna de esturión’ es el nombre con el que en algunas culturas de Norteamérica se conoce la luna llena de agosto, considerada la última del verano. Su denominación proviene de que al final del verano el esturión alcanza su mayor abundancia en los Grandes Lagos de América del Norte. La Luna llena ocurre cuando nuestro satélite se sitúa en posición opuesta al Sol respecto a la Tierra, de modo que su cara visible queda completamente iluminada ante nuestros ojos. Oficialmente, la luna del esturión alcanzó su máximo esplendor en la madrugada de este sábado. En ese instante fue visible a unos 20 grados sobre el horizonte suroeste, cerca de Deneb Algedi, la estrella que representa la cola de la cabra marina en la constelación de Capricornio. Pese a que su punto máximo de iluminación fue el sábado, nuestro satélite continuará apareciendo llena durante una o dos noches después de ese momento.   Se puede apreciar, aunque con complicaciones «Lo bueno de la Luna llena es que, incluso en una gran ciudad con muchas luces, se puede apreciar realmente», asegura la investigadora Kelsey Young, de la NASA. Podría parecer sencillo observar este evento, pero en realidad hay varios factores que lo complican. Para empezar, su brillo es tan intenso que mirarla con binoculares o telescopios puede resultar incómodo, aunque no dañino. Además, su resplandor reduce la adaptación de los ojos a la oscuridad, dificultando la observación de otros objetos celestes hasta que la visión se reajuste. Por último, en esta fase, el Sol se encuentra justo sobre la superficie lunar, lo que produce sombras mínimas que pueden causar que los detalles de nuestro satélite se vean menos definidos. No obstante, ciertas formaciones se muestran con especial espectacularidad en esta fase, como los extensos sistemas de rayos que irradian desde cráteres como Tycho, Copernicus, Proclus y Petit. Estos rayos son en realidad fragmentos de material subterráneo expulsados y proyectados a gran distancia por el impacto que dio origen a dichos cráteres. Más espectáculos lunares Aún quedan cuatro lunas llenas por disfrutar este año, incluidas superlunas, aquellas que ocurren cuando nuestro satélite se encuentra en su punto más cercano a la Tierra, y que están previstas para los meses de octubre, noviembre y diciembre.

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