París | Agencias
El presidente de Argentina, Javier Milei, llegó el jueves junto a su hermana Karina, secretaria general de la Presidencia, a la capital francesa, donde además de encontrarse con su par francés Emmanuel Macron, y varios empresarios de ese país, tiene en agenda participar de la inauguración de los Juegos Olímpicos, que se desarrollan por tercera vez en la historia en esa ciudad. Sin embargo, el mandatario nacional no llegó con el mejor recibimiento, ya que la mañana de este viernes, las calles, casas, monumentos y comercios parisinos amanecieron con carteles pegados que lo declaraban «persona no grata».
Las redes sociales se hicieron eco de las imágenes de unos afiches distribuidos en la ciudad francesa con la leyenda «Milei persona non grata» y un dibujo del presidente con el ceño fruncido y la mirada desorbitada que tanto lo caracterizan cuando se enfurece en público, algo bastante habitual y naturalizado en siete meses de Gobierno, reseñó el diario Página 12.
Los responsables de la iniciativa fueron los integrantes de la Asamblea de Ciudadanos Argentinos en Francia y Argentinos en Lucha (@argentina.enlucha.paris en Instagram), «un grupo de migrantes argentines organizades en solidaridad con la lucha argentina». En su cuenta, adjuntaron varias postales de su plan de «recibida» del mandatario ultraderechista, y explicaron su objetivo.
«Sí. Mientras hambrea al país, enriquece espías y organiza la liberación de genocidas, Milei aún tiene tiempo para irse de gira con la tuya», apunta la organización, que con anterioridad se sumó a reclamos contra el Mega DNU, la ley ómnibus, las habilitaciones represivas para las protestas, y la desfinanciación de la educación universitaria pública, entre otras.
El capricho de Milei de llevar a su hermana a los JJ. OO París 2024 contrasta con el nulo esfuerzo del Estado para mejorar las becas y las condiciones de vida de los 100 deportistas argentinos que clasificaron a la competencia internacional, indicó el diario.
Este viernes, Milei va a participar de una recepción para todos los jefes de Estado que fueron invitados al acto de inauguración de los Juegos Olímpicos. Se esperan alrededor de 130 invitados, que están alojados en un mismo hotel, rodeados de extremas medidas de seguridad, calles bloqueadas o valladas, y el despliegue de más de 45.000 efectivos de las distintas fuerzas.



