Página 12
Una explosión registrada durante la madrugada frente a la Embajada de Estados Unidos en Oslo activó un fuerte operativo de seguridad en la capital noruega y abrió una investigación policial para determinar si fue intencional y, en ese caso, quiénes podrían estar detrás del hecho.
El episodio se produjo cerca de la 1:00 de la madrugada, cuando un fuerte estruendo alertó a vecinos de la zona diplomática de Oslo. De acuerdo con la información oficial, la detonación provocó daños materiales menores en la entrada de la sección consular, aunque no se registraron personas heridas.
Tras el incidente, la policía desplegó un operativo de seguridad en los alrededores del edificio y comenzó a trabajar en la escena junto con especialistas del Servicio de Seguridad de la Policía Noruega, que se sumaron a las tareas de investigación.
Testigos presenciales relataron a la prensa local que después de la explosión se pudo observar una columna de humo elevándose sobre el área protegida de la embajada. En imágenes difundidas por medios noruegos también se registraron vidrios rotos sobre la nieve, grietas en una puerta de vidrio y marcas oscuras en el suelo, señales del impacto.
Las fuerzas de seguridad acordonaron la zona mientras especialistas revisaban el lugar en busca de pistas. Durante las primeras horas de la investigación se desplegaron perros policiales, drones y helicópteros, con el objetivo de detectar posibles artefactos adicionales o rastros que permitan identificar a los responsables.
La policía de Oslo indicó que el caso se investiga con “alta prioridad” y con recursos significativos, al tratarse de un incidente ocurrido en un espacio público y en las inmediaciones de una sede diplomática.
En paralelo, un escuadrón antibombas fue visto trabajando en el lugar mientras se interrogaba a vecinos y personas que se encontraban en la zona al momento del estallido.
Las primeras hipótesis de la investigación
Las autoridades señalaron que todavía no se ha identificado a ningún sospechoso ni se ha confirmado la causa de la explosión. El portavoz policial Frode Larsen afirmó que, en el actual contexto internacional, no se descarta que se trate de un ataque dirigido contra la embajada, aunque aclaró que esa hipótesis aún no puede ser confirmada.
Desde el operativo de respuesta, el jefe de emergencias Mikael Dellemyr remarcó que la investigación se encuentra en una fase muy temprana y que por el momento no se revelarán detalles técnicos sobre el tipo de artefacto o el origen de la detonación.
El funcionario también indicó que no existe un vínculo probado entre el episodio y el actual conflicto en Medio Oriente, aunque reconoció que el incidente se produce en un momento de alta sensibilidad internacional.
“Es demasiado pronto para establecer esa relación”, señaló, al explicar que no había amenazas conocidas contra la embajada en los días previos.



