La Paz, 28 de agosto (El Nuevo Cambio).- En medio del creciente rechazo al decreto supremo 5676 que dispone el incremento del precio del diésel en un 100 por ciento, a grandes contribuyentes, el gobierno admitió que se trata de una exigencia del Fondo Monetario Internacional (FMI).
El encargado de confirmar la condición del organismo internacional fue el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, que reconoció que el Decreto Supremo 5676, que elimina la subvención al diésel para los grandes consumidores, forma parte de los condicionamientos establecidos por el FMI para la liberación del financiamiento.
La revelación de ese extremo se realizó durante una reunión con representantes de las alcaldías del país, en un encuentro celebrado en La Paz, donde el Gobierno volvió a justificar las medidas económicas bajo el argumento de la “asfixia fiscal” que atraviesa el país.
El ministro explicó que el financiamiento del FMI está vinculado a una serie de medidas que el Gobierno tuvo que adoptar y que, según reconoció, son “poco populares y para nada gratas”. “El Decreto 5676 (…) es uno de los condicionamientos que tenemos de parte del FMI”, añadió.
Aramayo también defendió la decisión del gobierno explicando que el Estado ya no puede sostener el costo de la subvención, debido además a los elevados niveles de corrupción que generan un fuerte impacto sobre las cuentas públicas.
“No es sostenible que el Estado financie una partida que ha tenido un componente de corrupción muy grande (…) y está desangrando el Tesoro General del Estado”, justificó.


