La Paz, 13 de agosto (El Nuevo Cambio).- La pobreza extrema se incrementó en Bolivia, desde el régimen de Jeanine Añez, hasta afectar a 6 millones de bolivianos, en medio de una creciente inflación, aumento de la canasta familiar, falta de combustible y una profunda crisis económica y social.
De acuerdo a un informe de la organización Jubileo, la pobreza extrema afecta a la mitad de los ciudadanos bolivianos, principalmente a las familias de menores recursos económicos, que habitan en las zonas suburbanas y rurales.
Los datos son aún más graves si se toma en cuenta la crisis económica creciente y la, hasta ahora, incapacidad del gobierno de Rodrigo Paz Pereira, para ofrecer soluciones a los problemas económicos nacionales.
A pesar de los nueve meses transcurridos de la gestión gubernamental, los conflictos sociales se agudizan por el sometimiento del gobierno a las políticas del presidente de Estados Unidos Donald Trump y al estado de excepción.
A medida que pasan los días, el acceso de los ciudadanos, sobre todo más pobres a los sistemas de salud y educación son cada vez más difíciles e imposibles, lo que genera todavía mayores sufrimientos a las familias bolivianas.
De acuerdo a algunos analistas, el gobierno de Rodrigo Paz no ha tomado decisiones estructurales para enfrentar la escasez de dólares, su incremento que genera un permanente aumento del costo de vida, la falta de combustible y una inflación que podría superar el 30%.
Las hasta ahora políticas gubernamentales no han logrado atender las necesidades de los sectores más vulnerables y la crisis se profundiza cada día, mientras la mitad de los bolivianos se encuentran en extrema pobreza, “una realidad que el gobierno no puede ignorar”, dicen.


