La Paz, 21 de noviembre (El Nuevo Cambio).- Analistas y dirigentes de organizaciones sociales calificaron de inoperante y perdido al gobierno de Rodrigo Paz Pereira, que en apenas 12 días ha cometido garrafales errores no sólo en la designación de sus ministros y viceministros, sino en el análisis de la situación económica, social y política del país.
Dijeron que su primer traspié se originó con la anulación del Ministerio de Minería, pero retrocedió ante la exigencia de los cooperativistas mineros y no le quedó otra que admitir su error y posesionar al ministro de esa cartera.
También terminó aprobando toda una “ensalada” en el Ministerio de Cultura y por achicar el estado, acabó creando un Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folclore y Gastronomía de Bolivia “que abarca todo y nada”.
Los analistas coinciden en señalar que a todo eso se suma la creación de un Viceministerio de Coordinación con el Legislativo para sustituir las responsabilidades que tiene la Vicepresidencia del Estado, marginando y tratando de quitar atribuciones a Edman Lara.
Las críticas también de los analistas y dirigentes están relacionadas con la posesión de varios viceministros que estuvieron comprometidos no sólo con los partidos tradicionales, Unidad Nacional, el MIR, entre otros, y en el gobierno de Jeanine Añez, acusados incluso de haber sido parte de las masacres de Huayllani y Senkata.
“Como si se tratara del “cherry en la torta”, su última decisión tiene que ver con la destitución del ministro de Justicia, el anuncio de la posesión de otro en su reemplazo y finalmente, del cierre definitivo de ese ministerio”, añadieron.
Según el presidente Paz Pereira, el Ministerio de Justicia promovía «el terrorismo de Estado» para «perseguir a los bolivianos y bolivianas».
«El Ministerio de Justicia ha muerto y lo vamos a enterrar bien enterrado, para que no vuelva el terrorismo de Estado a perseguir a los bolivianos y bolivianas», dijo en conferencia de prensa al recordar que esa fue una de sus propuestas de campaña.
Según los analistas, la decisión de Paz se generó en medio de tensiones y polémicas crecientes con su vicepresidente Edmand Lara, debido a que los dos ministros que designó el mandatario a la ahora extinta cartera de Justicia tenían acusaciones judiciales por resolver.
El primer ministro de Justicia designado por Paz fue Freddy Vidovic, quien es hombre de confianza de Lara, y terminó destituido después de corroborarse que tiene una sentencia judicial en su contra de tres años de cárcel.
Luego de la salida de Vidovic, Paz designó a Jorge García como ministro de Justicia, pero Lara denunció que este político también tenía un «rosario de procesos» con la justicia que incluyen delitos graves. Tras esas declaraciones, García manifestó que fue difamado por el vicepresidente boliviano y anunció acciones al respecto.



