BBC News
Las autoridades de Francia están en una búsqueda contrarreloj de los ladrones que robaron unas piezas de valor incalculable el domingo del museo del Louvre, pues de lo contrario las joyas podrían ser desmontadas y sacadas del país de forma ilegal.
Los ladrones, armados con herramientas eléctricas, irrumpieron en pleno día en el museo más visitado del mundo y robaron ocho objetos de gran valor, entre los que se encuentra un collar de diamantes y esmeraldas que el emperador Napoleón regaló a su esposa, antes de huir en motocicletas.
El Louvre anunció que permanecería cerrado este lunes mientras continúan las investigaciones.
«Lo que es seguro es que hemos fallado, ya que alguien pudo aparcar una grúa para muebles en pleno centro de París y subir a ella en pocos minutos para llevarse joyas de valor incalculable», declaró el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, a la emisora France Inter.
El ministro añadió que confía en que la policía acabará deteniendo a los ladrones.
Sin embargo, el director de una organización especializada en la localización y recuperación de obras de arte robadas advirtió de que, si no se captura a los ladrones en las próximas 24-48 horas, las joyas robadas probablemente «desaparecerán para siempre».
«En estos momentos se está librando una carrera», declaró Chris Marinello, director ejecutivo de Art Recovery International, a la BBC.
Las coronas y diademas robadas en el atraco pueden romperse fácilmente y venderse en pequeñas piezas.
Los ladrones «no las van a conservar intactas, las van a romper, fundir el metal valioso, recortar las piedras preciosas y ocultar las pruebas de su delito», afirmó Marinello, quien añadió que sería difícil vender estas joyas intactas.
La policía francesa «sabe que en las próximas 24 o 48 horas, si no se captura a estos ladrones, es probable que esas piezas hayan desaparecido», resaltó. «Puede que atrapen a los delincuentes, pero no recuperarán las joyas».
Los medios de comunicación franceses han informado de que una evaluación preliminar del Tribunal de Cuentas (que se publicará en noviembre) reveló que un tercio de las salas del ala donde se produjo el robo no cuentan con cámaras de vigilancia.
El atraco también ha llevado a las autoridades francesas a reforzar la seguridad en las instituciones culturales del país, según han informado los asesores del ministro del Interior del país, Laurent Nuñez.
La decisión se tomó este lunes tras una reunión con la policía y varios ministros y se produce después de que el ministro de Justicia afirmara que los protocolos de seguridad «fallaron» a la hora de impedir el robo, lo que ha dado al país una «imagen terrible».
Nuñez dijo que es consciente de la «gran vulnerabilidad» de la seguridad de los museos en Francia.



