Washington | Agencias
La Casa Blanca no va a cambiar su política hacia Israel tras la muerte en un bombardeo llevado a cabo por ese país de siete cooperantes de la ONG World Central Kitchen (WCK) fundada por el cocinero español José Andrés. El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, declaró, en referencia a Israel, que «seguimos apoyando su derecho a defenderse y seguiremos apoyándolo en el futuro».
Según la web de noticias de Washington Político, el presidente, aunque está «enfurecido» no va a hacer nada para limitar la libertad de acción de Israel en Gaza. La web cita a dos altos funcionarios de la Casa Blanca, cuyos nombres no identifica, que afirman que quejarse y no hacer nada «es todo lo que hemos planeado».
La política está en la línea de las acciones llevadas a cabo por el Gobierno de Joe Biden en la guerra de Gaza. Aunque la Casa Blanca critica a Israel con cada vez más frecuencia, no detiene el flujo de armas, ni el apoyo financiero ni la entrega de inteligencia a ese país.
Hace dos semanas, Biden aprobó el traslado de un nuevo cargamento de bombas de una tonelada a Israel, presumiblemente para su uso en Gaza. Según la agencia de noticias Bloomberg, Estados Unidos corre aproximadamente con un tercio del costo de la guerra de Gaza.



