Buenos Aires | Agencias
Luego de seis meses de múltiples trabas y arduas negociaciones políticas, el presidente argentino Javier Milei logró este viernes la aprobación en la Cámara de Diputados de sendas leyes de reformas económicas, estatales y tributarias con las que busca asegurarse una mayor gobernabilidad.
La cámara baja dio luz verde a la legislación que fue aprobada el 13 de junio por el Senado sellando así la primera victoria legislativa de Milei desde que asumió el poder en diciembre y luego de resignar algunos puntos durante las negociaciones mantenidas con opositores dialoguistas.
La llamada Ley Bases, con reformas laborales y administrativas y la delegación de facultades especiales al presidente, y el paquete fiscal, que incluye la reposición de un impuesto al salario de cerca de un millón de trabajadores, obtuvieron el respaldo de una amplia mayoría.
Sin embargo, ambos proyectos fueron resistidos por fuerzas izquierdistas y el kirchnerismo, el peronismo de centroizquierda que es la primera fuerza en el Congreso, donde el oficialismo está en clara desventaja numérica.
Este viernes, Milei anunció que empieza una «segunda fase» de su plan económico tras la aprobación de la Ley Bases.
«La fase dos implica además empezar a terminar definitivamente con el problema de la inflación», vaticinó Milei e insistió con su intención de sancionar una ley que declare «delito de lesa humanidad» la emisión monetaria.
«Va preso el presidente, el ministro de Economía, el presidente del Banco Central», ilustró. Sobre la dolarización, dijo que va a «ocurrir naturalmente» a partir de la competencia de monedas. «Dolarización endógena», fue la definición exacta del mandatario.
Militantes opositores se congregaron en las inmediaciones del Congreso durante el debate que duró más de 12 horas.



