Página 12
Al cumplirse seis meses del estallido bélico en Medio Oriente, el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos a los puertos iraníes está impidiendo la importación de nafta, en un momento en que la producción nacional no basta para cubrir el consumo tras las nuevas sanciones económicas de Washington hacia Teherán.
“La producción de nafta es insuficiente y, a causa del bloqueo naval estadounidense, no podemos importar”, indicó el vicepresidente encargado de asuntos ejecutivos, Mohammad Jafar Qaempanah, citado por la agencia oficial Irna.
El estrecho de Ormuz, por el que transitaba antes de la guerra el 20% del gas licuado y el petróleo consumidos a nivel mundial, está prácticamente paralizado por Teherán desde que arrancó el conflicto el 28 de febrero con los bombardeos de Estados Unidos e Israel. En paralelo, Estados Unidos ha aplicado un bloqueo naval a los puertos iraníes, como medida de presión y para impedir la exportación de crudo iraní.
La retórica de Trump
Eric Quinteros, licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional de Rosario (UNR), explicó a Página/12 que Estados Unidos marcó el pulso del conflicto durante estos meses, aunque sin alcanzar los objetivos que se había propuesto inicialmente. “Cuando inicia esta campaña, Trump se plantea alcanzar el control del programa nuclear de Irán y el control de su programa de misiles balísticos. No sucede ninguna de estas dos cuestiones”, señaló.
El analista mencionó que Irán, en cambio, ha mostrado durante estos meses una gran capacidad de resiliencia. “Irán ha podido ganar el tiempo suficiente para reorganizar su cadena de mando al interior, a sabiendas de que el 28 de febrero falleció el ayatolá Ali Jamenei, y es sucedido por su hijo”, indicó.
“Ha sabido llevar a cabo una escalada horizontal, atacando las bases militares de Estados Unidos en los países del Golfo, y también ha aprovechado su acceso y ha controlado el estrecho de Ormuz, el cual se transformó en una variable de poder muy importante a lo largo de todos estos meses de conflicto, tanto a partir del bloqueo que lleva a cabo Irán para frenar la salida de los barriles de petróleo que circulan por el estrecho, como también el contrabloqueo que ha llevado a cabo Estados Unidos para que Irán no lleve a cabo el primero mencionado”, precisó.
Acerca de la firma del memorándum de entendimiento entre ambos bandos para buscar el fin definitivo del conflicto, Quinteros se refirió a las declaraciones públicas del mandatario republicano. “Hace muy poco, Donald Trump salió a decir que Estados Unidos ya no se encuentra unido a este memorándum y que tampoco tiene obligaciones de respetarlo, lo cual muestra que la veracidad de su palabra ha sido puesta en duda y esto la cúpula militar iraní lo sabe”, subrayó. “Trump ha amenazado con atacar incluso a los intermediarios que facilitaron estas negociaciones, como Omán.
Este mecanismo de intimidación que ha llevado a cabo Trump contra la élite política iraní tampoco ha hecho que Irán merme sus pretensiones de finalizar la guerra o de llegar a algún tipo de acuerdo, tanto de su programa nuclear como de su programa de misiles balísticos”, agregó.
Para el académico, Irán ha ganado tiempo con el aumento de los costos de la guerra para Estados Unidos en lo que respecta al transporte de material militar hasta la región, y también se ha beneficiado de las cuestiones vinculadas al paso del estrecho de Ormuz.



