Página 12
La Oficina de Derechos Humanos de la ONU señaló que Estados Unidos está incumpliendo la Carta de Naciones Unidas y el derecho internacional con sus sanciones contra Cuba y causando el “desmantelamiento” del sistema de alimentación, de sanidad y de suministro de agua.
En las últimas semanas Estados Unidos elevó la presión sobre Cuba amenazando con aranceles a los países que exporten petróleo a la isla, producto del que dependen casi enteramente las plantas termoeléctricas que generan electricidad.
Sanciones que “afectan a los más vulnerables”
“Este tipo de sanciones sectoriales afectan a los más vulnerables, no son efectivas y no cumplen ni con la Carta de Naciones Unidas ni con el derecho internacional porque las sanciones deben ser impuestas por el Consejo de Seguridad (de la ONU), no por un país”, dijo la portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, Marta Hurtado.
“Los objetivos políticos no pueden justificar acciones que en sí mismas violan los derechos humanos”, sostuvo por su parte el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, haciendo un llamamiento para que todos los Estados que han impuesto sanciones sectoriales unilaterales las dejen sin efecto.
En el ámbito sanitario la Oficina de Derechos Humanos de la ONU recordó que, por ejemplo, el funcionamiento de las unidades de cuidados intensivos y de las salas de urgencia se ve comprometido, al igual que la producción o almacenamiento de vacunas, de productos sanguíneos y otros medicamentos sensibles a la temperatura. “Si la cadena de frío se rompe entonces no hay suministro de vacunas y puede haber brotes de enfermedades que pueden diseminarse rápidamente”, remarcó Hurtado.
La ONU enfatizó que las sanciones estadounidenses impiden que el propio Estado cubano cumpla con su obligación de atender las necesidades de los más vulnerables, aunque remarcó que corresponde a las autoridades hacer lo posible para que haya una desescalada de este enfrentamiento.
También recordó a las autoridades cubanas que debe respetar los derechos a la libertad de reunión pacífica y de expresión en la isla.
La escasez de combustible afectó el sistema estatal de racionamiento y la canasta básica regulada, afectando a los programas de alimentación escolar, a las maternidades y residencias de ancianos, entre otros.
La escasez de combustible también afecta las actividades de ayuda de la ONU, en particular las emprendidas para afrontar las consecuencias en la población del huracán Melissa de octubre pasado, ya que la organización no cuenta con ningún acceso preferencial al gasoil o el diesel.



