Líderes de Groenlandia rechazan las pretensiones de Donald Trump: “No queremos ser estadounidenses”

Página 12

 

Los principales partidos políticos de Groenlandia expresaron un rechazo categórico a las reiteradas amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de avanzar sobre ese territorio autónomo danés, y reafirmaron el derecho del pueblo groenlandés a decidir su propio futuro sin presiones externas.

La respuesta se produjo luego de que el mandatario estadounidense volviera a sugerir la posibilidad de anexionar la isla “por las buenas o por las malas”, invocando razones de seguridad nacional.

En un comunicado conjunto titulado “Estamos juntos como un pueblo”, los líderes de las cinco fuerzas con representación en el Inatsisartut, el Parlamento groenlandés, afirmaron que no existe ninguna base legal ni política para que Washington intervenga en el destino del territorio ártico.

“No queremos ser estadounidenses, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses”, señalaron en el documento difundido el viernes por la noche desde Nuuk, la capital de la isla.

La declaración fue suscripta tanto por los partidos que integran el gobierno autonómico, encabezado por el primer ministro Jens-Frederik Nielsen, como por Naleraq, la principal fuerza opositora y la que históricamente se mostró más abierta a un vínculo estrecho con Estados Unidos. A pesar de esas diferencias internas, el arco político groenlandés exhibió una inusual unidad frente a las amenazas de Trump.

“El futuro de Groenlandia debe ser decidido por los groenlandeses”, subrayaron los dirigentes, quienes remarcaron que cualquier discusión sobre el estatus político del territorio debe realizarse en el marco del derecho internacional y del Estatuto de Autonomía vigente desde 2009, que reconoce explícitamente el derecho a la autodeterminación mediante un referéndum, y sostiene que ese es el camino correcto “entre aliados y amigos”.

“Groenlandia pertenece a los groenlandeses”

La reacción llegó pocas horas después de que Trump afirmara, durante una reunión con ejecutivos de la industria petrolera en la Casa Blanca, que Estados Unidos hará “algo” con Groenlandia “por las buenas o por las malas”.

El presidente volvió a sostener que el control de la isla es “crucial” para impedir una supuesta expansión militar de Rusia y China en el Ártico, una hipótesis que tanto Nuuk como Copenhague rechazan.

Trump también cuestionó la soberanía danesa sobre Groenlandia al afirmar que “haber desembarcado allí hace 500 años no convierte a Dinamarca en dueña de esa tierra”, y reiteró su idea de que solo la “propiedad” garantiza una defensa efectiva del territorio.

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