Telesur
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, llamó este viernes a funcionarios policiales a construir un «Poder Nacional» integral, más allá de los poderes públicos tradicionales, para garantizar la paz y el desarrollo del país, en medio de la agresión multiforme que Estados Unidos lleva adelante contra el país.
Durante la inauguración de la Academia del Servicio de Policía de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en la parroquia El Junquito de Caracas, el jefe de Estado señaló que «en las últimas 22 semanas, Venezuela se ha visto amenazada y agredida por el imperialismo. Estas son acciones ilegales sobre nuestro país que no supone una amenaza para los Estados Unidos».
En esta línea, alertó sobre el peligro que supone una acción militar estadounidense para América Latina y el Caribe: «Venezuela es esperanza, es garantía de seguridad de todo el continente americano».
En este contexto, asignó dos tareas cruciales a los estudiantes y docentes de la institución policial. La primera consiste en la elaboración de 16 párrafos, en dos cuartillas, donde reflexionen sobre “qué más puede hacer la patria para reforzar la ofensiva permanente y garantizar la paz en cualquier circunstancia en los meses y años que están por venir”.
La segunda tarea, dirigida a la PNB, el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) y la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), se centra en cómo, desde el sistema policial, se puede contribuir a la construcción del “Poder Nacional” de Venezuela. El mandatario subrayó que este poder debe ser inmenso para asegurar el desarrollo del país ante cualquier circunstancia.
El presidente Maduro explicó su concepto de «Poder Nacional», diferenciándolo de la visión tradicional que lo reduce a los poderes públicos (ejecutivo, judicial y legislativo). Afirmó que, en muchos países, el verdadero poder recae en las oligarquías y el imperialismo, quienes imponen sus órdenes y chantajes. En contraste, destacó que en Venezuela ha nacido un «verdadero y nuevo poder del siglo XXI».
Este «Poder Nacional» venezolano, según el presidente, es integral y logra conjugar todas las fuerzas de la sociedad. Incluye el poder social comunal en el territorio, el poder de los movimientos sociales —campesinos, clase obrera, estudiantes, mujeres, abuelos, pueblos indígenas y afro—, el poder político de todos los movimientos y partidos del país.
El mandatario enfatizó que Venezuela no necesita buscar nada fuera para su desarrollo. Destacó que el nuevo modelo económico, basado en los 13 motores, busca la liberación total de las fuerzas productivas nacionales de manera armónica.
Además, Maduro resaltó un poder aún mayor: el de la identidad nacional, que describió como la conjunción del poder espiritual, cultural e idiosincrásico de un pueblo «profundamente espiritualizado».
En este sentido, hizo referencia a figuras históricas como Guaicaipuro, el Negro Primero y Simón Bolívar, así como al comandante Hugo Chávez, agradeciendo la trayectoria del país. Concluyó afirmando la poderosa espiritualidad y fe de Venezuela, entregada a Jesucristo «para siempre», sentenciando que «nadie le va a arrebatar la tierra y el destino al pueblo de Venezuela».
El presidente también indicó que los poderes públicos constitucionales, aunque fundamentales, no existirían sin el empoderamiento del pueblo. Advirtió que, sin un poder de la nación fuerte, los poderes públicos serían vulnerables y podrían ser «asaltados por los nazis», como lo hizo Hitler en la Alemania nazi, o por «fascistas y los apellidos».



