Página 12
Unas 900 personas murieron en la Franja de Gaza esperando una evacuación médica, ya que desde que se firmó el alto el fuego entre Israel y Hamas apenas 200 pacientes han podido salir de allí para recibir atención médica urgente, alertó este miércoles Médicos Sin Fronteras (MSF).
Además, Israel anunció la reapertura del paso fronterizo de Rafah, que conecta la Franja con Egipto, para que los palestinos se trasladen voluntariamente.
Sin embargo, poco después las autoridades egipcias desmintieron la información e insistieron en que el paso se abra en ambas direcciones, sin involucrar migración de gazatíes.
“No basta con que no caigan bombas”
La responsable médica en Gaza de MSF, Ruth Conde, denunció en una rueda de prensa: “Más de 16.500 personas, entre ellas más de 4.000 niños y niñas, están pendientes de evacuación médica.
El alto al fuego tendría que haber significado el aumento del número de pacientes que han sido evacuados, pero apenas 200 pacientes han salido y 900 personas han muerto esperando esa llamada que no ha llegado nunca».
La organización médico-sanitaria lamentó estas muertes que creen podían haber sido evitadas y también instó a acelerar las evacuaciones médicas. “En Gaza no queda ningún hospital plenamente operativo, todos han sido atacados en una o más ocasiones y los que funcionan lo hacen con recursos mínimos y con un personal que está exhausto”, argumentó Conde.
Además, desde MSF recordaron que el alto al fuego que comenzó en octubre ha sido vulnerado en varias ocasiones. “Pero incluso si no se hubiera vulnerado ni un solo día, un alto al fuego no es suficiente; no basta con que no caigan bombas.
Un alto al fuego significa también que la población tenga acceso a atención médica, a una vivienda segura, alimentos”, consideró la responsable médica.
Conde, enfermera pediátrica que acaba de regresar del enclave palestino, aseguró que el territorio se redujo. “La Gaza de hoy no mide lo que medía antes, los nuevos límites, las áreas inaccesibles, las áreas declaradas como zona roja han reducido drásticamente el territorio donde la gente puede vivir y moverse”, remarcó.
“Esto también se traduce en que los equipos médicos gazatíes y de organizaciones como MSF se pasen días enteros, meses, esperando medicamentos que no llegan, equipos esenciales que han estado retenidos porque las autoridades israelíes consideran sospechosos o susceptibles de que tengan un doble uso, como generadores pequeños, como sillas de ruedas, muletas”, detalló.
“La falta de material se traduce en decisiones imposibles, como elegir a qué bebé le vamos a poner un ventilador mecánico”, lamentó la responsable médica.
Israel continúa controlando el 54 por ciento de la Franja de Gaza, después de que sus tropas se replegaran a la denominada “línea amarilla”, donde siguen disparando casi a diario contra palestinos que el Ejército alega se acercan demasiado.
Gran parte de la población gazatí desconoce las demarcaciones y se aproximan a esta nueva frontera intentando regresar a sus hogares o en búsqueda de comida.
Violación de la tregua
Por su parte, el codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH), Jesús A. Núñez, criticó que el acuerdo alcanzado para Gaza promovido por Estados Unidos ha conseguido “desmovilizar a la ciudadanía” y ha servido para que se acabe la guerra, pero siga el conflicto.
“Es algo planificado, algo diseñado, calculado para conseguir ese objetivo; no para resolver el problema de Gaza, sino para conseguir la desmovilización que le permita a (el primer ministro Benjamín) Netanyahu seguir teniendo las manos libres para continuar adelante con lo que ya estaba haciendo”, apuntó en la rueda de prensa Núñez.
Al menos 360 personas han muerto por ataques israelíes en la Franja de Gaza desde la entrada en vigor del alto el fuego el pasado 10 de octubre, informó el Ministerio de Sanidad del enclave palestino en su boletín diario, que recoge las víctimas del día anterior.
El ministerio informó de que los hospitales de la Franja recibieron los cuerpos de cinco fallecidos, cuatro de ellos asesinados a lo largo del martes y uno recuperado de entre los escombros. Además, ascendió a 922 el total de heridos desde que la tregua comenzó.
En total, desde que Israel empezara su ofensiva en Gaza como represalia por los ataques de Hamas en octubre de 2023, un total de 70.117 palestinos han muerto en ataques israelíes y 170.999 han resultado heridos, muchos con amputaciones y lesiones de por vida.



