BBC News
Fuerzas estadounidenses atacaron dos embarcaciones que presuntamente transportaba drogas, esta vez en aguas del Océano Pacífico, según confirmó el Pentágono.
Se trata del octavo y el noveno ataque armado estadounidense desde el 2 de septiembre contra embarcaciones sospechosas de transportar drogas, y los primeros que ocurren en el Pacífico.
Dos personas murieron a bordo de uno de los botes y tres en el otro. Ningún miembro de las fuerzas estadounidenses resultó herido, informó el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
Según Hegseth, la inteligencia estadounidense tenía información sobre las embarcaciones y consideraba que estaban transportando drogas en aguas internacionales.
El presidente Donald Trump afirmó que tiene autoridad legal para continuar bombardeando barcos en aguas internacionales, pero señaló que podría acudir al Congreso de los Estados Unidos si decide ampliar los objetivos en tierra.
«Tenemos permiso para hacerlo, y si lo hacemos en tierra, es posible que volvamos al Congreso», declaró Trump ante los periodistas en el Despacho Oval el miércoles.
Afirmó que su administración estaba «totalmente preparada» para ampliar las operaciones antidroga en tierra, lo que supondría una profunda escalada.
El secretario de Estado, Marco Rubio, añadió que «si la gente quiere dejar de ver cómo explotan los barcos de droga, que dejen de enviar droga a Estados Unidos».
37 muertos desde septiembre
El video de uno de los ataques parece mostrar una larga lancha rápida de color azul moviéndose por el agua antes de recibir el impacto de munición estadounidense.
«Los narcoterroristas que intentan establecerse en nuestras costas no encontrarán refugio en ningún lugar de nuestro hemisferio», escribió el secretario de Defensa en la red social X.
En otro video publicado por Hegseth se ve una lancha diferente encenderse en llamas y posteriormente paquetes que se quedan flotando sobre el mar. «Estos ataques continuarán, día tras día», señaló.
«No se trata simplemente de traficantes de drogas, sino de narcoterroristas que traen muerte y destrucción a nuestras ciudades. Estas organizaciones de tráfico de drogas son la «Al Qaeda» de nuestro hemisferio y no escaparán a la justicia».
En un memorando enviado recientemente a legisladores estadounidenses y filtrado a la prensa, la administración Trump aseguró estar involucrada en un «conflicto armado no internacional» con organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
Al menos 37 personas han muerto en los ataques estadounidenses contra presuntos barcos de narcotraficantes.
Entre ellos, destaca uno la semana pasada contra un semisumergible en el Caribe, en el que dos hombres sobrevivieron y fueron repatriados a Colombia y Ecuador.
El gobierno de Ecuador liberó posteriormente a su ciudadano, identificado como Andrés Fernando Tufiño, alegando que no había pruebas de que cometiera ilegalidades. El otro hombre, de origen colombiano, permanece hospitalizado.
El presidente estadounidense, Donald Trump, y funcionarios de su administración han justificado repetidamente los ataques como medidas necesarias para combatir a los carteles de la droga, de los que varios han sido designados como organizaciones terroristas por Estados Unidos.
Este miércoles, Trump defendió nuevamente las operaciones llamándolas «un asunto de seguridad nacional»



