Página 12
Las muertes por desnutrición en la Franja de Gaza se dispararon en agosto, cuando el ministerio de Salud gazatí registró más de la mitad de los casos contabilizados desde que empezó la ofensiva israelí en octubre de 2023: 185 de las 348 muertes por esta causa. Mientras tanto Israel intensifica sus preparativos militares al reincorporar a miles de reservistas con miras a la nueva ofensiva anunciada sobre Ciudad de Gaza, tras casi dos años de guerra contra Hamas.
Hambre en aumento
En julio y agosto se registraron un 81 por ciento de todos los fallecimientos por hambre en el enclave palestino. En los meses de 2025 anteriores, en cambio, solo se contabilizaron entre ningún caso en enero y seis casos en junio. Julio despuntó con un total de 97 muertes. El aumento exponencial de los casos se produjo tras casi tres meses, entre marzo y mayo, de bloqueo total por parte de Israel a la entrada de ayuda en Gaza.
En mayo Israel anunció que dejaría entrar una cantidad limitada de provisiones. Ante la presión internacional por el repunte de muertes por desnutrición, Israel anunció a finales de julio «pausas humanitarias» en algunas rutas para permitir la entrada de camiones de ayuda, que ahora limitó significativamente al anular las de ciudad de Gaza.
De acuerdo a los datos oficiales israelíes, en junio entraban entre 50 y 100 camiones diarios en el enclave palestino, desde las pausas humanitarias empezaron a entrar 200 al día y ahora las cifras están en unos 350 diarios, unos números que no llegan al mínimo de 500 que piden las organizaciones humanitarias y que el gobierno de Gaza pone en cuestión reduciéndolos significativamente.
Un tercio de los muertos por hambre en Gaza (36 por ciento) desde octubre de 2023 eran niños, dice la cartera de Salud, que recuerda que un grupo independiente sobre seguridad alimentaria (IPC, por sus siglas en inglés), respaldado por la ONU, decretó recientemente la situación de hambruna en el norte de Gaza, donde vive la mitad de su población.
Israel acelera una nueva ofensiva
A la par de la crisis humanitaria, el ejército israelí se prepara a nivel logístico «para operaciones de combate a gran escala y para la movilización masiva de reservistas». Según varios medios israelíes, los reservistas de una primera ola de 40 mil llamados están acudiendo a sus unidades. «Las tropas siguen una serie de entrenamientos de combate tanto en entorno urbano como en terreno abierto para mejorar su preparación para las misiones venideras», agregó el ejército, que sigue bombardeando desde el aire la Franja de Gaza.
El martes un grupo de reservistas hizo un llamamiento en Tel Aviv a sus compañeros para que no respondan a las convocatorias, ya que «cualquier acto que legitime la continuación de las hostilidades en detrimento de un acuerdo para los rehenes es una traición hacia ellos y hacia el pueblo israelí», según Max Kresch, uno de estos reservistas. Según la Defensa Civil del territorio, 85 personas murieron el martes en bombardeos israelíes.



