Telesur
La investigación sobre el fentanilo contaminado en Argentina, que provocó 76 muertes, avanza bajo el Juzgado Federal N.º 3 de La Plata, a cargo del juez Ernesto Kreplak.
En una entrevista con la prensa, el magistrado confirmó que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) identificó dos lotes contaminados producidos por HLB Pharma Group S.A. y distribuidos por Ramallo S.A..
Uno de los lotes, con unas 45.000 ampollas aplicadas, contenía bacterias multirresistentes como Ralstonia pickettii y Klebsiella pneumoniae, mientras que el segundo lote no llegó a administrarse.
“Uno tuvo una alta circulación y se aplicó ampliamente. Del otro no llegó a administrarse ninguna dosis porque recién había salido a la calle”, precisó Kreplak.
La Justicia estima que el número de víctimas fatales podría superar las 100, dado que aún no se rastrearon todas las ampollas contaminadas. Aunque el fentanilo en circulación actual está libre de contaminación, el caso expone fallos en la trazabilidad de medicamentos en Argentina.
La investigación reveló un “entramado societario complejo” que involucra a nueve empresas, incluida HLB Pharma Group, y a su principal titular, Ariel García Furfaro. Según el dictamen judicial, citado por EFE, las maniobras de estas firmas sugieren intentos de ocultar conductas ilícitas.
Vale acotar también que la Anmat inhabilitó a HLB Pharma para producir, importar, exportar o comercializar medicamentos, prohibiéndole operar en el sector sanitario.
Por su parte, el Ministerio de Seguridad presentó una denuncia penal el 3 de agosto contra HLB Pharma Group por entregar un certificado falso ante el Registro Nacional de Precursores Químicos (RENPRE) para renovar su habilitación de importación de opiáceos. La irregularidad detectada fue un domicilio incorrecto en el certificado municipal, según medios locales.
Kreplak describió el caso como un “problema sanitario serio” y destacó la dificultad para rastrear las 154.000 ampollas contaminadas debido a deficiencias en los sistemas de control. Al mismo tiempo, la Justicia trabaja para identificar casos no denunciados y determinar las responsabilidades de empleados y directivos de las empresas involucradas.
En ese sentido, el juez subrayó que desde el comienzo ya estába(n) pensando en más de 100 víctimas”. La investigación, calificada como “extensa, compleja y con múltiples aristas”, busca esclarecer cómo los lotes contaminados llegaron a hospitales y causaron paros cardiorrespiratorios en pacientes de unidades de cuidados intensivos.
Además, el magistrado abogó por implementar un sistema de seguimiento más riguroso para este opiáceo sintético, usado como analgésico y anestésico en tratamientos de dolores intensos.



